sábado, 17 de octubre de 2015

Primavera 2015 II

La Gaceta 
PLAGUICIDAS

Llegó la hora de proteger las quintas cítricas

Durante la primavera y el verano, es tiempo de blindar las plantaciones contra plagas y enfermedades. El objetivo es lograr una mejor calidad y una mayor cantidad de fruta
 
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PUNTO DE PARTIDA. Aplicar fungicidas es uno de los capítulos centrales en la estrategia de protección de limoneros que deben implementar los productores. LA GACETA / ARCHIVO.
Durante la primavera y el verano, es tiempo de proteger las quintas cítricas del ataque de plagas y enfermedades. Esta labor se realiza a través de la aplicación de plaguicidas diversos, utilizando maquinarias diseñadas para tal fin, explicó Marcelo Altamirano, asesor citrícola.

El objetivo de estas aplicaciones es evitar la presión de plagas y enfermedades sobre la fruta en crecimiento, buscando una mejor calidad y, en algunos casos, una mayor cantidad de fruta. El conocimiento de la biología de las plagas, el monitoreo, las condiciones ambientales, la regulación de las maquinarias, la elección de productos, la identificación de lotes de acuerdo a su condición y estado, son algunas de las variables y herramientas en juego a la hora de intervenir con plaguicidas. Lo que se busca es maximizar el efecto benéfico de esa intervención.

Sin embargo, la utilización de fitoterápicos puede traer aparejado efectos no deseados, que se minimizan o se evitan con un manejo racional de los plaguicidas.

Para controlar una determinada plaga es imprescindible conocer su ciclo de vida, su presencia y el grado de intensidad de la misma. El monitoreo es la herramienta que nos permite conocer la evolución de la plaga o enfermedad a través del tiempo y, por consiguiente, nos sirve para tomar decisiones de oportunidad de control y productos a utilizar. Ácaros, trips, cochinillas, vectores de enfermedades y enfermedades, tienen su ciclo característico que, a su vez, fluctúa en función de las condiciones ambientales favorables o adversas para las plagas.

La elección de los productos es una decisión técnica, que está en función de los resultados experimentales de centros de investigación como son la Eeaoc y el INTA, del estado del cultivo, como por ejemplo su estado fenológico y otras características, y sujeto a las condiciones ambientales reinantes e interacción con las plagas y la plantación.

Prevención

El mantenimiento preventivo de las maquinarias, previo al arranque de la campaña y el seguimiento y mantenimiento permanente durante el desarrollo de las pulverizaciones, garantiza una adecuada distribución del caldo de pulverización y una mayor economía. La calibración de las maquinarias, velocidad de avance, empicado, revoluciones por minuto y presión, permitirá una distribución adecuada de la pulverización.

Evaluar la cobertura de la pulverización sirve para determinar si el producto hizo impacto en los órganos de la planta, hojas, frutos, ramas y tallos, y si el grado de cobertura es el correcto para realizar un control efectivo de la plaga.

Normalmente se utiliza la observación visual, pero también se utilizan tarjetas hidrosensibles u otros métodos, que permiten medir la cantidad de gotas que impactaron en el objetivo, uniformidad y tamaño de las mismas. Se aplica entre 200 a 250 cm3 de caldo por 1 m3 de copa y dependerá del tipo de máquina y de la calibración de la velocidad de avance y empicado. El clima condiciona la vida de la gota pulverizada y su deriva a través del aire, por lo que se debe verificar que los parámetros de temperatura, humedad relativa y viento -durante la pulverización-, no constituyan limitante para la llegada del producto al objetivo.

A la hora de proteger la fruta con productos químicos, hay riesgos de agresión al medio ambiente que deben ser evitados. Las aplicaciones de fitosanitarios deben hacerse cumpliendo protocolos de cuidado ambiental. En la medida que utilicemos listados de chequeo o nos ajustemos a normas de calidad y manejo tipo GlobalGAP, estaremos produciendo mientras cuidamos el medio ambiente.

Debemos tener presente la inocuidad de los alimentos que producimos. La inocuidad está referida a la garantía de que los alimentos que ofrecemos a los consumidores sean sanos y no tengan contaminación con plaguicidas.

Debemos usar sólo productos autorizados por el mercado, respetando oportunidad de aplicación, dosis y período de carencia, que es el tiempo que se deja transcurrir entre aplicación y cosecha.

La salud del trabajador es primordial. Se debe proveer de equipos de protección personal y tomar todos los recaudos para evitar la contaminación de los operarios.

De las labores culturales que se realizan en el cultivo, los tratamientos sanitarios para controlar plagas y enfermedades se llevan la mayor proporción del gasto. Diversas son las variables a combinar durante la aplicación de plaguicidas para control sanitario de las quintas. El resultado de las decisiones que tomemos durante la etapa de protección sanitaria se reflejará al final del ciclo de cultivo y tendrá su premio a la hora de cosechar la fruta.

sábado, 22 de agosto de 2015

Primavera 2015

LA GACETA DE TUCUMAN

CAMPAÑA CITRÍCOLA

Las lluvias trajeron buenas y malas para el limón

El asesor citrícola Marcelo Altamirano reconoce que el agua caída en agosto sorprendió al productor. Las plantas crecerán más, pero también habrá más malezas, plagas y enfermedades
 
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LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO (archivo)

La primera quincena de agosto sorprendió a todos los productores tucumanos con precipitaciones extraordinarias, mucha llovizna, días nublados y templados, suelos cargados de humedad, condiciones favorables para el crecimiento de la planta de limón, pero también de malezas, plagas y enfermedades. La lluvia caída, durante la primera quincena de este mes, totaliza entre 50 milímetros (mm) y más de 100 mm, dependiendo de que si la quinta está más recostada sobre el pedemonte o más alejada. Además, los pronósticos climáticos avizoran más lluvias durante la primavera, comentó Marcelo Altamirano, asesor citrícola.

Los suelos tienen un interesante contenido de humedad y, en algunos casos, los mismos se encuentran en su máxima capacidad de almacenaje de agua útil. La humedad del suelo más la humedad del aire, favorecerán la formación de abundante rocío durante las noches despejadas y frescas.

Estas circunstancias climáticas y de tiempo obligan al productor a realizar cambios en la estrategia de manejo del cultivo de limón.

Cuidando el agua

Uno de los insumos más valiosos para la producción es el agua.

La lluvia aportó al suelo una cantidad apreciable de agua y un ahorro significativo en gastos de energía, combustible y mano de obra de riego.

El agua acumulada en los perfiles del suelo favorece el crecimiento del cultivo, con lo que la disponibilidad de agua es aprovechada también por la maleza.

Además, las condiciones climáticas, alta humedad relativa, noches frescas y días templados predisponen favorablemente a las plagas del cultivo.

Las “plagas insectiles” se multiplicarán al ritmo de la oferta de brotes, hojas, flores y frutos, mientras que los hongos y bacterias encontrarán en el agua libre, y en las condiciones predisponentes de temperatura y humedad, el trampolín ideal para infectar las plantas y sus órganos. La floración promete ser homogénea, profusa y anticipada, debido a la falta de heladas y a condiciones ambientales.

Redefiniciones

El escenario de una primavera húmeda, situación muy poco habitual para Tucumán, nos lleva a repensar la oportunidad de realizar la primera pulverización, en muchos casos anticipando la fecha de aplicación y replanteando el combo fitosanitario a emplear.

(En caso que la primavera se presente muy húmeda) Las malezas germinarán de manera uniforme y con un ritmo de crecimiento acelerado, por lo que controlarlas a tiempo será un acierto de manejo.

De esta manera, luego, sobre el suelo limpio y húmedo, se podrá realizar una eficiente aplicación de herbicidas residuales.

La poda mecánica tardía, a partir de estas lluvias, es poco recomendable por varias razones el agua libre sobre los tejidos vegetales que sirve de vehículo de enfermedades, la floración que en este momento está generalizada como botón y apertura de botón floral, dependiendo de la zona y el incipiente movimiento de sabia y brotación generalizada.

En algunas fincas del sur, el suelo se encuentra saturado de agua, siendo más vulnerables al paso de la maquinaria y a la compactación del suelo.

Por lo tanto, hay que esperar que el suelo drene. Además, hay que tener la maquinaria en adecuada condición mecánica y calibrada para realizar el trabajo en oportunidad, pese a las eventuales lluvias.

Fertilizando

Es importante “realizar la fertilización en el momento adecuado, siguiendo el flujo de crecimiento de las raíces y de brotación” -que también se anticipará a otras temporadas-, para lograr que la planta tenga disponible el nutriente en el momento que más lo requiere.

En cuanto a la fruta de fin de temporada, lista para cosechar, “estará más vulnerable al ataque de enfermedades de poscosecha”, por lo que habrá que tomar los recaudos sanitarios correspondientes.

Como viene ocurriendo hace varias temporadas, el ambiente productivo nos juega partidas diferentes, por lo que las estrategias de manejo del cultivo se deben adaptar a las condiciones cambiantes del clima.

jueves, 14 de mayo de 2015

Cosecha Limón May2015

LA GACETA de TUCUMAN

“La calidad de la cosecha de limón para exportar asegura ganar dinero”

Un consultor advirtió sobre los habituales descuidos por la intensidad de la campaña
 
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CUIDADOS. Es necesario no golpear la fruta al ser depositada en el bin.
“Todos los esfuerzos que se realizan para lograr una cosecha controlada y cuidadosa, donde la fruta no tenga daños que perjudiquen su calidad y sanidad redundan en beneficio del productor”, aseguróMarcelo Altamirano, consultor citrícola.

La cosecha de limón en Tucumán con destino a fruta fresca se intensifica a partir de este mes, en función de obtener cantidades crecientes de fruta recolectada, explicó el especialista.

Sin embargo -apuntó- se suele descuidar algunos aspectos importantes que hacen a la calidad de la cosecha. “El limón es susceptible a la manipulación brusca. El maltrato de la fruta provoca ruptura de celdas que contienen aceite esencial y la fruta se mancha. Y en las heridas también se pueden desarrollar hongos que pudrirán la fruta, aun embalada cuando está llegando a destino”, remarcó.

La fruta madura y con el calibre adecuado para ser cosechada, también presenta defectos y manchas que corresponden al daño que provocaron la presencia de plagas y enfermedades durante el desarrollo del fruto.

La menor o mayor manifestación de estos defectos dependerá de los cuidados que se hagan en las quintas y de las pulverizaciones que se realizaron durante el ciclo del cultivo y de las condiciones ambientales.

En el árbol conviven frutos de distinto calibre, frutos verdes, crudo, liso, frutos embalables y frutas que por su condición de calidad solo pueden ser destinadas a fábrica.

Por estos motivos, Altamirano advierte que se debe realizar una selección adecuada de lotes de acuerdo a su vocación de industria o empaque, en función de la calidad de la fruta, con un riguroso y sistemático muestreo de calidad y estimación de la producción.

“Esto redundará en un ahorro significativo de dinero, principalmente, en lo que a costo de cosecha se refiere, sobre todo en un año donde el tipo de cambio esta frenado y los costos de mano de obra son crecientes”, señaló.

La cosecha ideal para fruta fresca, es aquella que solo corta la fruta embalable, lo cual no siempre es posible por la heterogeneidad de la producción. Sin embargo la buena práctica en cosecha indica que se deben concentrar los esfuerzos en lograr una cosecha de calidad, ya que de esa manera se estará favoreciendo un mejor resultado económico.

Fruta de temporada

Altamirano puso énfasis en que la calidad de cosecha a tijera se logra cuando la fruta obtenida no presenta lastimaduras, golpes ni arrancado. Cuando el corte del pedúnculo es neto y al ras, realizado con un alicate afilado; pero también cuando las frutas se encuentran dentro del rango de calibre solicitado y corresponden a fruta de temporada.

El limón liso de verano, la fruta pasada de tamaño y la que presenta síntomas de enfermedades cuarentenarias es deseable que sean descartadas a campo para destinarlas a fábrica.

“Trabajar continuamente en la capacitación del cosechero es efectivo para lograr calidad de cosecha”, subrayó el consultor.

“El uso adecuado de las herramientas de cosecha redundará en un mejor trato a la fruta, por lo que hay que tener en perfecto estado alicates, escaleras, guantes, maletas, bins, portabins”, añadió.

Trabajar la fruta seca y evitar los golpes durante la recolección, el volcado y el traslado de la misma es también importante para sumar a la calidad, concluyó.

Cosecha Limón Mar2015

LA GACETA de TUCUMAN

Es vital preservar la calidad del limón durante la cosecha

Un consultor puso el acento en la capacitación de los cosecheros y la continua supervisión en la cosecha
 
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CONSEJOS. Los cosecheros deben tener sus herramientas en óptimo estado.
En los primeros días de este mes y rumbo al comienzo del otoño, época que coincide con los primeros cortes de limón crudo destinado a exportación como fruta fresca, se registran mañanas con elevada humedad relativa, amplitud térmica que va incrementándose, y rocío.

Simultáneamente, los tejidos verdes del fruto de los cítricos mantienen un gradiente de crecimiento alto, se presentan turgentes y muchas veces su piel es rugosa y muy sensible al contacto de manos y herramientas de cosecha.

Por otro lado, la fertilización nitrogenada y/o aplicación de aceites insecticidas tardíos, susceptibilizan la piel de la fruta al daño mecánico en cosecha.

Estas circunstancias nos obligan a tomar recaudos a fin de minimizar el deterioro de la calidad de la fruta ocasionado por las operaciones de cosecha sobre los primeros limones de temporada, destinados al mercado fresco. Así lo afirmó el consultor Marcelo Altamirano.

Un trato cuidadoso a la fruta durante la cosecha es condición indispensable para evitar daños mecánicos, golpeado, lastimado, arrancado, que desmerecen la calidad de la misma y son la puerta de entrada a hongos que provocarán la pudrición del fruto, aun después de embalado, y constituirán una fuente de inóculo para el contagio de fruta sana.

Capacitación
A los efectos de reducir el impacto negativo de la cosecha sobre la calidad del fruto, se debe trabajar efectivamente en la capacitación del cosechero, reforzándole el concepto principal de que una fruta cuidada satisface al cliente, orientando esa capacitación a minimizar los daños mecánicos de cosecha a través de una manipulación cuidadosa.

Se debe apuntar a que el cosechero tenga en óptimo estado las herramientas de cosecha tales como alicates afilados, uñas cortas, maletas en buen estado y guantes sanos, así como control estricto de la hora de comienzo y fin de corte con tijera, en función de esperar que el rocío se evapore y la fruta esté seca, midiendo además temperatura y humedad relativa. Todo esto ayudará al logro del objetivo planteado, explicó Altamirano.

Muestreo
Agregó el consultor que la supervisión de cosecha debe controlar en forma continua el proceso, recorrer sistemáticamente el área de cosecha y realizar muestreos al momento de descargar la fruta de la maleta al bins, evaluando la calidad de cosecha.

Con estos datos se podrán corregir los desvíos y elaborar un ranking de calidad por cosechero. Este ranking permite una adecuada y objetiva evaluación del trabajo realizado.

En cuanto al manejo de escaleras, el movimiento de la fruta, traslado desde los callejones hasta el canchón, la carga y el transporte a empaque deben ser realizados evitando golpes bruscos. El adecuado estado de bins y caminos transitables suman a la meta establecida. El muestreo de calidad de cosecha en packing y la comunicación del resultado de las evaluaciones en tiempo real al campo, permiten también la corrección de desvíos y por ende menos averías en caja terminada.

Previo a cosecha, es indispensable realizar la recorrida del lote, evaluarlo, estimar la cosecha, calidad y calibres, análisis de enfermedades de pos cosecha, y residuos, y presencia de enfermedades cuarentenarias. Esta información ayuda a la toma de decisiones en cuanto a oportunidad de cosecha, acciones preventivas y correctivas.

Por otro lado, “se deben brindar condiciones de seguridad al cosechero, ya que un ambiente seguro es más productivo”, concluyó Altamirano.

Sanidad Limón Feb2015

LA GACETA de TUCUMAN

Recomiendan proteger la fruta cítrica en la fase final de producción

Un consultor evaluó las herramientas tecnológicas disponibles para mitigar los efectos negativos del clima
 
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PREMISA. El control comienza al revisar el follaje para encontrar plagas.
Las condiciones climáticas imperantes en Tucumán durante los primeros meses de este año, con lluvias frecuentes e intensas, y la probabilidad de que el mes de marzo continúe lluvioso y de que el otoño se presente húmedo -con condiciones que predisponen a una mayor presión de plagas y enfermedades-, obligan a tomar precauciones y medidas para mitigar su efecto negativo sobre la producción de limón. Por eso es necesario disponer de herramientas para la protección del cultivo para la fase final del ciclo de producción, afirmó Marcelo Altamirano, consultor citrícola.

Los objetivos prioritarios en esta etapa del cultivo son lograr que la fruta llegue al momento de cosecha en condiciones adecuadas de sanidad, disminuyendo al máximo la incidencia de enfermedades que se manifiestan en poscosecha y manteniendo a raya a plagas tales como “minador de la hoja”, “cochinilla” y “ácaros”. Sin descuidar obviamente el control de malezas y la provisión de los nutrientes requeridos por la planta de limón durante el período estival.

Menor impacto

A partir de las brotaciones y la floración de la primavera, y hasta el momento actual, se gastó la mayor proporción del dinero presupuestado para proteger la fruta del ataque de plagas y enfermedades, buscando que presente el menor impacto en su cosmética, debiendo redundar en una mayor calidad de fruta percibida por el cliente.

“Sin embargo, hoy, la planta de limón se encuentra en plena actividad fotosintética y de crecimiento continuo, tanto de la fruta como de sus órganos vegetativos, condiciones que son acompañadas por el asedio de algunos agentes patógenos e insectos dañinos que actúan directamente sobre la fruta”, explicó Altamirano.

Las herramientas disponibles para lograr la protección de la producción en esta etapa son limitadas, tanto desde el punto de vista presupuestario como desde la perspectiva del manejo integral del cultivo y el logro de la inocuidad de la fruta como alimento.

“Podemos mencionar un sin número de principios activos disponibles, pero, los que tenemos a mano para lograr la protección en un marco de manejo racional del cultivo son pocos: aceite emulsivo, abamectina, hidróxidos u óxidos de cobre, fosfitos de potasio, magnesio o calcio. Esto es lo que nos obliga a ser muy oportunos y medidos en el uso de los mismos”, resaltó el consultor.

Finalmente, Altamirano indicó que el recorrido de la quinta, el monitoreo de plagas, la evaluación de los datos climáticos y pronósticos, las observaciones fenológicas del cultivo, el análisis de laboratorio y las consultas a los especialistas, son parte del paquete tecnológico que, acompañado con la batería de productos disponibles en el mercado, posibilitará encontrar la solución más efectiva y con el menor costo, y así obtener una fruta terminada con la mejor calidad posible hacia el final del ciclo del cultivo, previo a la cosecha.